La tenista checa Marketa Vondrousova, campeona de Wimbledon 2023, fue suspendida durante cuatro años por la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) tras negarse a realizar un control antidopaje fuera de competición en diciembre de 2025. La sanción fue confirmada este 22 de junio de 2026 por un tribunal independiente.
Según la investigación, la jugadora rechazó proporcionar una muestra cuando los agentes antidopaje acudieron a su domicilio. Durante el proceso disciplinario, Vondrousova argumentó que atravesaba problemas de salud mental, estrés intenso y preocupaciones relacionadas con su seguridad personal. Sin embargo, el tribunal concluyó que esas explicaciones no constituían una justificación suficiente para incumplir las normas antidopaje.
La ITIA recordó que negarse a un control antidopaje se considera una infracción equiparable a un resultado positivo, ya que los controles sorpresa son un elemento esencial del sistema de lucha contra el dopaje. La suspensión permanecerá vigente hasta el 21 de junio de 2030. Durante ese período, la tenista no podrá competir, entrenar ni participar en eventos organizados o autorizados por la WTA y la ITF.
Vondrousova, de 26 años, ha insistido en que nunca consumió sustancias prohibidas y señaló que dio negativo en un control realizado pocos días después del incidente. Su equipo legal estudia la posibilidad de apelar la suspensión.
La checa alcanzó el número 6 del ranking mundial y se convirtió en 2023 en la primera mujer no cabeza de serie en conquistar Wimbledon, además de haber sido finalista de Roland Garros 2019 y medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
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