Tres semanas después de firmar una histórica campaña como finalista de Roland Garros, la polaca Maja Chwalinska vivió el lado más cruel del tenis. En su debut en el cuadro principal de Wimbledon 2026 quedó eliminada en la primera ronda al caer por 2-6, 7-5 y 6-2 frente a la tailandesa Mananchaya Sawangkaew, número 164 del mundo, que logró así la primera victoria de su carrera en un cuadro principal de Grand Slam.
El partido cambió de forma dramática cuando Chwalinska estaba a un punto de la victoria. Con ventaja de 6-2 y 5-2 en el segundo set, dispuso de un match point, pero resbaló sobre el césped y sufrió una lesión en el tobillo derecho. Aunque recibió atención médica y decidió continuar, sus movimientos quedaron claramente limitados, perdiendo la movilidad que había marcado el desarrollo del encuentro hasta ese momento.
A partir de ese incidente, Sawangkaew aprovechó el bajón físico de la polaca para remontar el segundo parcial y dominar el tercero con autoridad. La derrota puso un abrupto final al impulso que Chwalinska había adquirido tras convertirse en la gran revelación de Roland Garros, donde alcanzó la final como la primera jugadora procedente de la fase previa en lograrlo en la historia del torneo.


