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Las historias de amor también tienen capítulos difíciles fuera de las canchas. A lo largo de los años, varias figuras del tenis profesional han compartido no solo su pasión por este deporte, sino también una vida en pareja que, en algunos casos, terminó en separación. Las historias de Elina Svitolina y Gael Monfils, Chris Evert y John Lloyd, y Nicole Vaidisová y Radek Stepanek son tres ejemplos de matrimonios que tuvieron desenlaces muy diferentes.
Elina Svitolina y Gael Monfils: una ruptura marcada por el impacto de la guerra
La separación de Elina Svitolina y Gael Monfils sacudió al mundo del tenis este 19 de octubre de 2026. La ucraniana y el francés, dos reconocidas figuras del circuito profesional, se casaron en julio de 2021, después de hacer pública su relación y anunciar su compromiso ese mismo año. En octubre de 2022 nació su hija, Skai, quien se convirtió en una parte central de sus vidas.
En su comunicado, Svitolina explicó que la guerra en Ucrania había tenido un profundo impacto emocional en ella desde la invasión rusa de 2022. La tenista habló de noches sin dormir, dudas y la sensación de estar perdiéndose a sí misma. También reconoció el apoyo que recibió de Monfils durante ese periodo, pero señaló que necesitaba reencontrarse consigo misma y que había llegado a la conclusión de que no podía hacerlo dentro del matrimonio. La jugadora fue enfática al aclarar que no había culpables y pidió respeto y privacidad para afrontar esta nueva etapa. Ambos seguirán compartiendo la crianza de su hija.
Chris Evert y John Lloyd: ocho años de matrimonio
Otra historia que dejó huella en el tenis fue la de la estadounidense Chris Evert y el británico John Lloyd. La ganadora de múltiples títulos de Grand Slam contrajo matrimonio con el tenista británico en 1979, en una relación que atrajo la atención de los aficionados por tratarse de dos deportistas que compartían profesión y escenario internacional.
La pareja atravesó una separación y posteriormente intentó reconciliarse, pero la relación no logró consolidarse nuevamente. En 1987, después de ocho años de matrimonio, el divorcio quedó formalizado. En los documentos judiciales se mencionaron diferencias irreconciliables como motivo para poner fin a la unión. La ruptura cerró uno de los capítulos sentimentales más conocidos de aquella época del tenis profesional.
Nicole Vaidisova y Radek Stepanek: se divorciaron y volvieron a casarse
La historia de Nicole Vaidisova y Radek Stepanek tuvo un desenlace diferente. La checa, quien llegó al puesto número siete del ranking mundial, y su compatriota Stepanek, ex número ocho del mundo, se casaron en 2010. Sin embargo, su matrimonio terminó en divorcio en 2013, tras apenas tres años.
Lo que hizo particular este caso fue el giro que llegó tiempo después. En 2018, la pareja retomó su relación y decidió casarse nuevamente, demostrando que su historia no había terminado definitivamente con la primera separación. Para entonces, ambos habían dejado atrás la etapa de mayor actividad de sus carreras profesionales. Su reconciliación convirtió esta historia en un caso poco habitual dentro del tenis: el de dos deportistas que volvieron a elegir el matrimonio después de haberse divorciado.
Aunque cada historia tiene circunstancias distintas, estos tres casos muestran que compartir una profesión y comprender las exigencias del circuito no garantiza que una relación perdure. En el tenis, como en cualquier otro ámbito, la vida personal también atraviesa cambios que pueden transformar el rumbo de una pareja.


