Juntos llegaron a dos finales del circuito Challenger en el mes de agosto.
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Uno de los nombres que tuvo relevancia en las últimas semanas fue el de Juncheng Shang, jugador de China de 17 años que viene dando grandes pasos en el circuito profesional: fue campeón de un evento Challenger en Lexington y se metió dentro de los 200 mejores del mundo. Muchos lo ven como un buen prospecto del tenis asiático.
Además, era muy relevante para esta parte del continente ya que tenía como entrenador al chileno Marcelo Ríos, ex número 1 del mundo que tiempo atrás se interesó en el proyecto y quiso aportar para llevar a lo más alto a Shang. Sin embargo, tal como informa el diario La Tercera, la relación concluyó y ni el ‘Chino’ supo las razones exactas de esta separación.
«A mí no me dieron ninguna razón por la que terminamos. No me dijeron ‘no te gusta cómo te vestís’. Ni nada. Esto lo supe por mi agente, que me dice ‘malas noticias, no vas a seguir con Jerry’. Dije ‘ah, perfecto’. Y justo venía en el avión de Atlanta a Sarasota. Me bajé y pillé de sorpresa a Jerry y sus papás y les pregunté ‘¿así que terminamos?’ (…) Y el papá me dice ‘sí’. Le respondí ‘todo perfecto, pero me encantaría saber la razón por la que terminamos’. Entonces, el papá se pone a hablar y no le entiendo ni raja», comenta Ríos, quien cree que precisamente la causa se debe a su padre.
«Yo creo que esta fue una decisión del papá. No fue decisión de Jerry. Aparte la mamá y el papá se agarran todo el día y eso le hace mal a Shang. No sé qué mierda hablarán, pero sé que la mamá estaba bien contenta (…) Es súper difícil convivir con ellos, no estoy dando excusa de nada, pero que me echen y me digan ‘hicimos cuatro primeras rondas, pero hizo dos finales y está 190 del mundo», expresó.
El ‘Chino’ también apunta a que también hubo algunos episodios que generaron roces con el papá, como cuando lo mandó a entrenar enseguida de ganar una primera ronda de un Challenger. «Jugó pésimo, después del partido le dije que fuéramos a entrenar altiro. ‘¿Qué?’, me dice. ‘Sí, a entrenar’. Lo tuve entrenando una hora y ahí el papá se anduvo molestando porque cómo lo llevaba a entrenar después del partido. Entonces, yo no voy a transar mi manera de entrenar por hacer las cosas mal», comentó.
Ahora, el chileno está abierto a entrenar a un nuevo prospecto del circuito, porque tiene claro que no quiere estar con un jugador que ya esté dentro de los mejores del mundo. «La experiencia que tuve no fue mala, pero entrenar a un tipo que esté 10 del mundo no me interesa, porque no le puedo cambiar nada. No me llama la atención», concluyó.
Redacción Match Tenis