Es verdad que a cierta etapa de la vida, el ser humano necesita conformar una familia, esa que le produzca una estabilidad tanto a nivel personal, como emocional. Según la Universidad de Cardiff, contraer matrimonio incluso mejora los indices de vida y el tema de la salud, pues el ambiente sería incluso más sano.
Novak Djokovic después de 9 años de noviazgo con Jelena Ristic ha decidido ir al altar. La relación entre el tenista serbio y su compatriota inició a finales de 2005 y aunque al principio afirmaron que eran sólo amigos, luego los lentes de las cámaras le dieron a conocer al mundo del deporte, quien era la pareja de un jovencito talentoso, que prometía con llegar a la cima del tenis.
El primer contacto entre Djokovic y Ristic se dio en la secundaria, allí tuvieron la oportunidad de hablar por primera vez. El destino luego los iba a separar. ‘Nole’ iría en busca de convertirse en un gran tenista de élite; En tanto Jelena, viajaría a Milan a estudiar economía.
A pesar de la distancia y los sueños que perseguían, por cierto con muy pocas cosas en común, estos siguieron en contacto.
Al terminar su carrera, Ristic se mudó a Montecarlo, allí trabajó durante algún tiempo hasta que decidió, acompañar a su ‘novio’ en su vida, por cierto algo agitada, llena de viajes, entrenamientos y esfuerzos que más adelante le daría rédito. “Es el amor de mi vida. Además de su belleza, su honestidad es lo que me gusta de ella” dijo Djokovic a la cadena de radio y televisión NBC.
El actual número uno del mundo, siempre tuvo en sus planes conformar una familia y lo dejó ver cuando realizó unas declaraciones refiriéndose a Federer, «El juego de Roger Federer mejoró y ganó estabilidad cuando se unió a Mirka Vavrinec, yo pretendo seguir ese camino. Jelena es mi amuleto. Con ella gano estabilidad en mi juego, además me hace completamente feliz”».
Ristic, actualmente es la directora de la fundación de Djokovic que ayuda a niños de escasos recursos en Serbia.
La pareja, espera un hijo para el próximo mes de octubre, razón por la cual ha decidido casarse este miércoles en Sveti Stefan, una diminuta península elitista de Montenegro.