Quiero estudiar en los Estados Unidos por medio de una beca deportiva: Clic aquí
Thanasi Kokkinakis, campeón de dobles del Australian Open 2022, ha sorprendido al mundo tras revelar los detalles de la intervención “revolucionaria y arriesgada” a la que se sometió para reparar una lesión crónica de pectoral que amenazaba con poner fin a su trayectoria profesional.
En declaraciones ofrecidas durante su preparación para la temporada 2026, el australiano explicó que los cirujanos utilizaron el tendón de Aquiles de un donante fallecido para reconectar su músculo pectoral al hombro, una técnica nunca antes aplicada en un tenista de élite.
“Es un riesgo que tomé sabiendo que quizás no funcionaría. Ningún tenista se había sometido a esta cirugía antes, por lo que fue una apuesta arriesgada y la parte difícil es que no podías comparar ideas con nadie”, confesó Kokkinakis, quien llevaba cinco años compitiendo con dolores constantes y una importante rotura muscular.
El todo o nada para Kokkinakis
Kokkinakis relató que la gravedad de su lesión era tal que el músculo presentaba una cantidad “masiva” de tejido cicatricial, lo que le impedía disputar partidos largos de forma consecutiva sin que su brazo se inflamara severamente. Ante la perspectiva de una retirada prematura, el australiano decidió de cierto modo “aceptar el desafío” cuando varios cirujanos se habían negado previamente a intervenirlo.
“La mitad de mi pectoral fue retirada. Si quería seguir teniendo una oportunidad en mi carrera, tenía que dar el paso”, afirmó el hoy 450° del ranking ATP, quien comparó su situación con un “martirio mental y físico”. Durante la operación, se le injertó el tejido del donante para restaurar la funcionalidad mecánica de su hombro de golpeo.
Regreso con éxito ante su público
Tras once meses de rehabilitación y silencio mediático, Kokkinakis ha regresado con éxito esta semana después de casi un año de ausencia, en el ATP 250 de Brisbane donde disputa el cuadro de dobles con su gran amigo, el mediático Nick Kyrgios con quien ganó en la primera ronda ante Matthew Ebden y Rajev Ram por 5-7, 6-4, 10-8.
“No quería seguir haciendo lo que estaba haciendo, jugando con ese dolor. Quería arriesgarme y ver qué pasaba”, concluyó Kokkinakis, quien espera que esta pieza de un “donante anónimo” le permita disputar su última gran etapa en el circuito profesional.


