Es algo extraño ver un japonés o japonesa de raza afro, pues la mayoría de habitantes de esta nación asiática se caracterizan por ser de baja estatura, delgados y caucásicos; sin embargo, la tenista Naomi Osaka es la excepción, ya que es negra, tiene un físico potente y mide 1.80 metros. Heredó el color de su piel por su padre haitiano Leonard Francois y los rasgos asiáticos de su madre japonesa Tamaki Osaka, y a pesar de que juega en el Circuito WTA por el país del sol naciente, no domina su lengua, ya que desde muy pequeña en compañía de sus progenitores se aventuró en el sueño americano.
Nació en Osaka el 19 de octubre de 1997 y a los tres años se radicó de lleno en Estados Unidos. Se formó tenísticamente en suelo norteamericano y cuando empezó a despuntar, su padre tomó la determinación de que compitiera con pasaporte japonés. Su debut en el Circuito WTA se produjo en julio de 2014, en Stanford, allí superó el cuadro clasificatorio y venció en primera ronda a la australiana Samantha Stosur, 19 del mundo en aquel entonces y campeona del US Open en 2011.
Y el pasado miércoles, Osaka se convirtió en la primera japonesa en lograr las semifinales del WTA Mandatory de Indian Wells, tras superar 6-2 y 6-3 a la checa Karolina Pliskova. Ahora tendrá una prueba de fuego ante la rumana Simona Halep, número uno del mundo y con quien registra tres derrotas en igual número de partidos. No obstante, ha vencido a grandes referentes como la rusa Maria Sharapova, la estadounidense Venus Williams, la alemana Angelique Kerber, entre otras.
Llama poderosamente la atención que no domine su lengua materna, tal cual como quedó evidenciado el año pasado tras superar en primera ronda del Abierto de Australia a la ucraniana Elina Svitolina, motivo por el que un gran número de periodistas japoneses se dieron cita en la rueda de prensa y antes del inicio de la misma, solicitó que las preguntas fueran en inglés. “Intento estudiar japonés, pero me pongo muy nerviosa cuando lo oigo. Es muy rápido y a veces suena como si dieran golpes a algo y digo, Dios, no he entendido la primera parte de la pregunta. Entonces parezco idiota y no quiero parecerlo”, expresó en su momento.
Es dueña de un potente saque y tiene una gran capacidad para encontrar tiros ganadores que pocas tenistas poseen; se desempeña bien en el fondo de la pista, sobre todo con la derecha. Su juego se basa en la ofensiva. “Realmente es talentosa. Agresiva, muy joven. Puede ser muy peligrosa”, expresó recientemente Serena Williams, tenista a quien admira y con quien muchos la han comparado, justamente por su color de piel y look, hasta el punto de llamarla ‘La Serena Williams japonesa’.
Es fanática de Pokemon, empleando en entrevistas algunas frases de esta reconocida serie animada. Hace poco en un reportaje que le hizo el periódico The New York Times, Osaka dijo lo siguiente. «Llegaré a ser la mejor, la mejor que habrá jamás», y sonrío. Acto seguido expreso: «Eso es una cita de Pokemon, lo siento. Pero, sí, quiero ser la mejor y llegar lo más lejos que pueda».
Con lo hecho en el desierto californiano, Naomi será a partir de lunes la número treinta del mundo; pero si logra vencer a Halep, como mínimo quedará en el puesto veinticinco, y si es campeona veintidós, acechando peligrosamente el Top-20. No cabe duda que si la situación sigue igual, el público nipón tendrá una gran candidata para luchar por la medalla de oro en los Juegos Olímpicos 2020, a realizarse en Tokio, la capital japonesa.
[author image=»https://pbs.twimg.com/profile_images/532902040893022209/gonhrGnQ.jpeg» ]Francisco Vargas: Twitter @VargasPacho. Periodista especializado en tenis con una experiencia de 8 años en los diferentes circuitos de la ATP y WTA. Voice Over en eventos internaciones. [/author]