La tensión en Oriente Medio ha impactado de lleno al Circuito ATP, pues varios jugadores se quedaron varados en la región, especialmente en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) y Doha (Qatar), tras el cierre del espacio aéreo que obligó a cancelar vuelos comerciales y dejó a cientos de viajeros sin opciones inmediatas de salida.
En la capital emiratí se encuentran estancados los Daniil Medvedev y Andrey Rublev, el neerlandés Tallon Griekspoor y el canadiense Félix Auger-Aliassime, quienes el pasado fin de semana terminaron de competir en el ATP 500 Dubái. También se encuentran el salvadoreño Marcelo Arévalo, el croata Mate Pavic, el finlandés Harri Heliovaara y el británico Henry Patten, quienes jugaron la final del torneo de dobles.
“Ha sido una noche salvaje, no dormimos mucho. Todo parece más brutal por la noche con las bolas de fuego en el cielo y los golpes repetidos”, fue el mensaje de Medvedev, quien se consagró campeón en Dubái tras la no presentación de Girekspoor.
Otro de los casos más comentados es el de Holger Rune, quien se encuentra en Qatar y ha debido permanecer en su hotel junto a su equipo a la espera de una solución. El danés, que venía trabajando en su recuperación física, ha visto alterada su planificación deportiva mientras monitorea la evolución de la situación.
La ATP mantiene comunicación constante con los jugadores y sus equipos, asegurando que todos se encuentran en condiciones seguras mientras se evalúan alternativas de traslado. La incertidumbre afecta la planificación del calendario, entrenamientos y viajes hacia los próximos torneos del circuito, siendo el más cercano Indian Wells, primer ATP Masters 1000 del año.


