Quiero estudiar en los Estados Unidos por medio de una beca deportiva: Clic aquí
Stan Wawrinka cayó en primera ronda y se despidió para siempre del ATP 500 de Barcelona ante Cameron Norrie en su última temporada como profesional por 6-4, 6-7(5), 6-4, pero guardó un emotivo recuerdo de su última aparición en la pista Rafael Nadal del Real Club de Tenis de Barcelona, algo que comentó el suizo en rueda de prensa.
El ‘helvético’ agradeció el calor del público y describió así la experiencia: “Fue un partido duro, pero el ambiente fue increíble. Estoy superfeliz con el ambiente y el apoyo que recibí. Siempre estoy muy agradecido por eso. Es una de las razones por las que he jugado durante tanto tiempo. Fue increíble tener la oportunidad de jugar una última vez en esta pista tan bonita.”
Sobre la derrota, Wawrinka reconoció que perder nunca es sencillo, aunque resaltó que el contexto importa: “Hay derrotas más fáciles de aceptar cuando juegas bien o el rival ha sido mejor.” En esa misma línea, valoró positivamente su nivel durante el encuentro: “En general, disfruté el partido. Tuve una oportunidad en el primer set que no aproveché, pero si analizo el partido, fue bueno. Eso es lo que quiero este año: seguir jugando a buen nivel. Evidentemente, prefiero ganar, pero también sé dónde estoy, tengo 41 años.”
De cara al resto de la temporada, el helvético dejó caer su intención de disputar Roland Garros y destacó la figura de su entrenador, el sueco Magnus Norman, con quien ganó sus tres Grand Slams y a quien definió como una pieza “clave” tanto en su carrera como en su vida personal: “Para mí es increíble poder terminar mi carrera con él. Hemos estado juntos más de 13 años, hemos conseguido muchísimo y he ganado todos mis grandes títulos a su lado. Me ha ayudado a exigirme al máximo y a ser mejor jugador. Además, se ha convertido en un amigo cercano. Es genial tenerlo a mi lado.”
Por último, Wawrinka reflexionó sobre el futuro del revés a una mano, su golpe más emblemático y cada vez más minoritario en el circuito. “Siempre ha sido minoritario en el circuito. Cuando eres joven, es más fácil jugar a dos manos, por potencia y por la devolución. Pero el revés a una mano siempre va a estar ahí. Permite más variedad: puedes mezclar más, generar efectos distintos, pero es normal que los jóvenes opten por el de dos manos, explicó, aunque destacó que aún hay jugadores capaces de marcar diferencias con ese golpe, como Lorenzo Musetti.


