Aryna Sabalenka demostró una vez más todo su poderío en el circuito femenino, al consagrarse campeona del WTA 500 de Brisbane (Australia), tras una actuación sólida y convincente que le permitirá llegar con mucha confianza al Australian Open 2026, primer Grand Slam del año. En la final, la jugadora bielorrusa se impuso con parciales de 6-4 y 6-3 a la ucraniana Marta Kostyuk, quien se mostró muy distante en la ceremonia de premiación.
La nacida en Minsk impuso en la final su potencia desde el fondo de la cancha y su agresividad característica; con un servicio contundente y golpes profundos que marcaron la diferencia, Sabalenka controló el partido en los momentos clave y cerró el encuentro con autoridad. Los puntos ganados con el primer saque, 26 de 32 para una efectividad del 81 por ciento, fueron determinantes en la resolución del partido.
Sabalenka se consagró en su primer compromiso del año sin perder ningún set. En primera ronda despachó a la española Cristina Bucsa por 6-0 y 6-1; después le ganó por doble 6-3 a la rumana Sorana Cirstea; en cuartos de final, su víctima fue la estadounidense Madison Keys, también por doble 6-3; y en semifinales se impuso a la checa Karolina Muchova por 6-3 y 6-4.
Es de anotar que, Kostyuk no le estrechó la mano a Sabalenka al final del partido, y en la ceremonia de premiación, no posó con ella en la foto. En rueda de prensa, la bielorrusa se pronunció sobre el particular: “Es su postura. ¿Qué puedo hacer? No me importa. Cuando entro a la cancha todo gira en torno al tenis, solo pienso en lo que tengo que hacer para ganar. No me importa quién esté enfrente. Compito como la deportista que soy, no tengo nada que demostrar a nadie”.


