El australiano Thanasi Kokkinakis volvió a llamar la atención del mundo del tenis tras revelar un impactante detalle sobre una de las cirugías más complejas de su carrera. El ex número 65 del ranking ATP contó que actualmente juega con un tendón de Aquiles de una persona fallecida implantado en su brazo, como parte de una reconstrucción en la zona del pectoral y el hombro.
“Básicamente tengo el tendón de Aquiles de una persona muerta en mi brazo tratando de unir mi pectoral con mi hombro”, explicó el australiano en declaraciones que rápidamente se viralizaron.
Kokkinakis, que ganó en cinco sets en la primera ronda de Roland Garros 2026, llevaba varios años lidiando con graves problemas físicos en esa zona, acumulando tejido cicatricial y dolores constantes que afectaban directamente su rendimiento. Según relató, consultó a distintos especialistas alrededor del mundo —incluyendo al médico de Rafael Nadal— y muchos consideraban demasiado riesgosa la intervención. Finalmente, en 2025 se sometió a una innovadora operación en la que utilizaron un injerto de tendón de Aquiles de un donante fallecido para reconstruir la unión muscular dañada.
El australiano aseguró que la recuperación fue extremadamente difícil y que prácticamente no existían antecedentes de una cirugía similar en el tenis profesional. Aun así, Kokkinakis logró regresar al circuito ATP y competir nuevamente al más alto nivel, sumando otro capítulo a una carrera marcada por las lesiones y los constantes intentos de volver a competir entre la élite del tenis mundial.


