Alexander Bublik volvió a demostrar en el Abierto de Australia 2026 que su tenis es tan imprevisible como su personalidad. El kazajo selló su clasificación a los octavos de final tras imponerse a Tomás Martín Etcheverry y alcanzó así una ronda histórica en Melbourne: es la primera vez que se instala entre los 16 mejores del torneo australiano.
Fiel a su estilo, Bublik no pasó desapercibido tampoco fuera de la pista. Preguntado en rueda de prensa por el salto de calidad que ha dado en su carrera, el kazajo sorprendió con una respuesta tan honesta como poco convencional. “He madurado un poco. Para ser sincero, me gusta mucho estar en casa y cuando empecé a mejorar en el ranking, me di cuenta de que si lograba sumar muchos puntos en algunos torneos, podría disponer de muchas más semanas libres durante el año”, confesó, provocando risas entre los aficionados presentes.
Más allá del tono distendido, sus palabras reflejan una nueva versión de Bublik: un jugador que mantiene su esencia gamberra, pero que ha encontrado una motivación y una gestión más inteligente de su calendario. En Melbourne, esa combinación le está dando resultados y ya lo tiene instalado en la segunda semana del Abierto de Australia por primera vez en su carrera.


