La noticia cayó como un baldado de agua fría para muchos fanáticos del deporte.
Aún el mundo del tenis parece no reponerse de la sorpresiva noticia del retiro del profesionalismo de Ashleigh Barty. A sus tan solo 25 años, siendo número 1 del mundo, reciente campeona del Abierto de Australia y con la capacidad de ser única dominadora del circuito, la tenista de Ipswich decidió dar un paso al costado y alejarse del deporte en el que ha estado más de 10 años de su vida.
Este caso recuerda a otros en la historia. Tenistas que decidieron colgar la raqueta a una edad temprana para el tenis e, incluso, estando en un momento álgido de sus carreras.
Conoce el método de Kiliam pronósticos y multiplica tu dinero: Clic aquí.
Kim Clijsters
En 2007, la tenista belga decidió hacer un pare en el camino cuando solo tenía 23 años y llevaba en su espalda 34 títulos WTA, uno de ellos conquistado en el US Open de 2005. La idea era jugar aquel año de forma completa y luego retirarse, pero apenas pudo llegar hasta abril antes de que las lesiones le dijeran basta. Luego, Kim Clijsters regresó dos años después siendo mamá y consiguió otros tres títulos de Grand Slam (dos en el US Open y otro en Australia).
En 2012 vino un nuevo retiro para volver a intentarlo ocho años después. Entre 2020 y 2021 ha disputado cinco eventos, pero en ninguno pudo conseguir victoria.
Jennifer Capriati
La estadounidense ha sido uno de los tantos ejemplos de talentos precoces que salen a la luz en el tenis. Con 16 años ya era medalla de oro olímpica y contaba con otros cinco títulos en su bolsillo. Sin embargo, entre agosto de 1993 y noviembre de 1994 solo jugó un partido; la razón fue porque en medio fue acusada por posesión de marihuana y aceptó ingresar a un programa de asesoramiento de drogas.
La nacida en Florida volvería dos años después para terminar logrando los mejores resultados de su carrera: campeona de tres Grand Slams y ser la número uno del mundo.
Bjorn Borg
Siendo el dominador del tenis entre la década de los setenta y ochenta, el sueco Bjorn Borg conmocionó al mundo cuando a los 26 años tomó la decisión de dejar el deporte, la cual terminó casi que definitiva porque volvió en 1991 y en los siguientes tres años solo disputó 11 torneos y no pudo ganar siquiera un encuentro. La razón fue el agotamiento mental y el poco disfrute que sentía en ese momento, a pesar de estar en el mejor momento de su vida al contar 11 trofeos de Grand Slam.
Martina Hingis
Si hablamos de precocidad, el gran ejemplo es la suiza Martina Hingis. A los 15 años y 9 meses ya tenía un trofeo de Grand Slams y es todavía la más joven en poder lograr esta proeza. Con solo 22 años, la jugadora helvética decidió poner fin a su carrera con cinco títulos grandes debido a las lesiones en el tobillo y porque también vivió en carne propia la presión del éxito. Tuvo dos regresos (en 2005 y 2013), aunque el último fue el más exitoso, sobre todo en el modalidad de dobles, donde logró cuatro trofeos a nivel Major.
Justine Henin
Un caso muy parecido al de Asheligh Barty es el de la tenista belga Justine Henin, quien dejó el tenis profesional siendo número 1 del mundo y en un año donde ya había conseguido dos trofeos. También fue un anunció que sorprendió a todos porque era una de las tenistas en mejor estado de forma y firme candidata a ganar el Roland Garros de aquel 2008. Solicitó ser removida inmediatamente del ranking y se centró en hacer caridad y enseñar el deporte en escuelas. En 2010 regresó y alcanzó cuatro finales, un de ellas en el Abierto de Australia que perdió ante Serena Williams.
Redacción Match Tenis