El tenista serbio alcanzo su cuarta corona en el Masters 1000 de Shanghái, convirtiéndose en el jugador más laureado en la historia del torneo.
Siempre han existido diferentes argumentos para justificar quién es el mejor de todos. Y los seguirá habiendo. Unos se quedarán con la efectividad, otros con la constancia y algunos se decantarán por la envergadura de los títulos que ganó el jugador que consideren. Pero si hay alguien que en este momento genera consenso entre todos los que se preguntan quién es el mejor es el señor Novak Djokovic.
Desde Wimbledon, el serbio se ha encargado de fulminar las dudas que surgieron acerca de su capacidad para recuperar su mejor versión. Ganó en el All England, se quedó con el Masters 1000 de Cincinnati, recuperó la corona en el US Open y ahora levantó su cuarto trofeo en Shanghái, luego de superar 6-3 y 6-4 a Borna Coric en la final.
«Los últimos tres o cuatro meses han sido impresionantes para mí. Me he sentido de manera fenomenal y considero que eso se ha visto reflejado en mis resultados«, explicó Nole, visiblemente emocionado por sumar su 31° triunfo en los últimos 33 partidos que disputó desde que Cecchinato lo elimanara en cuartos de final de Roland Garros. «Es grandioso. Estoy muy orgulloso de ello», agregó.
Al igual que en 2015, cuando capturó su hasta ahora último título en el Masters 1000 chino, Djokovic no cedió un solo set a lo largo de la semana. 47 de 47 para él cada vez que le correspondió poner la pelota en juego. «Ha sido una de las semanas más solventes que he tenido a lo largo de mi carrera, respecto al saque», confesó.
«Este año era importante ser efectivo con el primer servicio», continuó el balcánico, quien había dicho durante la semana que la superficie de este año en Shanghái era la más rápida en la que había jugado en su carrera. «He servido a un alto nivel, tuve buenos porcentrajes en cada partido, así que me siento muy satisfecho».
Ahora, con los títulos de 2012, 2013, 2015 y 2018 en el bolsillo, el nuevo N°2 del mundo rompió la paridad de consagraciones con Andy Murray (2010, 2011 y 2016) y además quedó a tan solo 215 puntos de arrebatarle el cetro mundial a Rafael Nadal. De mantener este nivel, no hay duda que Djokovic tiene todo servido para finalizar la temporada como N°1 mundial, algo que ocurrió por última vez en 2015.
Redacción Match Tenis