Colombia fue la única delegación que sumó medallas en cada una de las categorías, sin embargo, me quedó un sabor agridulce.
Este jueves terminó el tenis de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, con un saldo histórico para Colombia, pues alcanzó la mejor actuación de todos los tiempos tras colgarse siete preseas: dos de oro (Dobles mixto/Copa Naciones femenino), dos de plata ( Individuales femenino/dobles femenino )y tres de bronce (sencillos masculino/dobles masculino/Copa Naciones masculino). No obstante, como seguidor de este deporte, me parece que se pudo hacer más.
En la rama femenina se obtuvieron tres medallas, repartidas de la siguiente manera: oro en Copa de Naciones, plata en sencillos y en dobles, pero pienso que en una categoría se pudo soñar con algo más. En la modalidad de parejas, Colombia, por experiencia y proyección, en el papel, era mucho más que México, sin embargo, a la hora de plasmarlo en la cancha no fue así. Esa presea dorada debió quedar en nuestras manos.
Pasando al lado de los varones, las cosas no salieron como se esperaba o por lo menos como el equipo lo tenía presupuestado. Seguramente en los planes de ‘nadie’ estaba obtener tres medallas de bronce. Se aspiraba a más. Lastimosamente, las cosas no se dieron en algunos casos, como en las semifinales de Alejandro González en sencillos o de Eduardo Struvay y Nicolás Mejía en dobles. En otros, decisiones erradas, costaron caro.
Cuando hablo de decisiones erradas me refiero específicamente al hecho de poner en cancha a Eduardo Struvay a jugar sencillos en la semifinal de Copa de Naciones, sabiendo de antemano, que no estaba en su mejor momento físico, situación que quedó plasmada tras la derrota y posterior ausencia en el dobles, donde hubiera podido aportar mucho más.
De acuerdo a lo anterior, se perdieron por lo menos, una medalla de oro (dobles femenino) y una de plata (Copa de Naciones masculino) y ahí radica lo agrio de Colombia en esta participación.
Lo dulce es claro: el récord de medallas y la participación de tres integrantes de la nueva generación del tenis colombiano, que de ahora en más, tienen que seguir asistiendo a las grandes citas: María Camila Osorio y Nicolás Mejía (no nombró a Sergio Hernández porque me parece que su futuro está en la Universidad, pero tiene talento).
[author image=»https://pbs.twimg.com/profile_images/853628771626340353/1bmEkJa7.jpg» ]ANDRÉS VARGAS PERAZA: @andresvarperaza. Periodista especializado en tenis. Exjugador de tenis con puntuación ITF. Miro el deporte desde una perspectiva diferente. Estuve en el lugar del deportista, ahora del periodista. Director y editor del portal www.matchtenis.com.[/author]