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Daniil Medvedev, actual número tres del mundo, ha dinamitado el cuadro masculino del BNP Paribas Open al derrotar en semifinales al primer favorito, Carlos Alcaraz, por 6-3, 7-6(3). Con un gran nivel, el ruso puso fin a la racha de 16 victorias consecutivas del murciano y jugará hoy la gran final ante Jannik Sinner, en lo que será su cuarto enfrentamiento a nivel Masters 1000.
Tras sellar su pase a la final, Medvedev compareció ante los medios sobre el estado actual del circuito. “Es un sentimiento increíble vencer a alguien como Carlos, el número 1 del mundo. En cierto modo, cuando juegas contra él, contra Jannik o contra Novak, el ránking no importa. Es una gran sensación jugar contra ellos y vencerlos, por supuesto, es aún mejor”, afirmó el finalista, quien reconoció estar en un nivel de confianza máximo tras un 2025 que calificó de “difícil”.
A sus 30 años, Medvedev rechazó las etiquetas generacionales, desmarcándose de la antigua «Next Gen» que integró hace casi una década junto a jugadores como Zverev o Berrettini. El ruso analizó la brecha que separa a los nuevos dominadores del resto: “Ya soy un poco viejo, ya no soy Next Gen. Jannik y Carlos son mucho mejores que todos ellos, son tan buenos, son mucho mejores que nosotros, del mismo modo que Djokovic, Federer y Nadal lo fueron”.
No obstante, advirtió que su mentalidad sigue siendo competitiva: “Tal vez si juego 10 partidos contra Carlos pierda más de los que gane, pero cada vez que entro en la pista necesito creer en mí mismo y dar lo mejor”.
De cara a la final contra Sinner, el ruso se mostró expectante ante el reto de enfrentar a un jugador que, según sus propias palabras, le ha obligado a evolucionar y cambiar su estilo en el pasado. “Estoy muy feliz con mi nivel actual y con ganas de que llegue la final”, concluyó.


