Los tenistas Mateo Barreiros Reyes, Andrés Urrea y Arklon Huertas del Pino, de Brasil, Colombia y Perú, respectivamente, fueron declarados inocentes tras una investigación por un resultado positivo en controles antidopaje que, según se determinó, se debió al consumo de carne contaminada. La decisión fue tomada por la International Tennis Integrity Agency (ITIA), organismo encargado de velar por la integridad del tenis profesional.
Tras varios meses de análisis científicos y revisión de pruebas, el ente concluyó que no existió intención ni negligencia significativa por parte de los jugadores. El episodio se remonta a un torneo del circuito Challenger disputado en Colombia en el mes de mayo, donde los tres deportistas arrojaron resultados positivos por boldenona, un esteroide anabólico prohibido en el deporte.
La boldenona es una sustancia que, en algunos países, ha sido utilizada ilegalmente en el ganado para aumentar la masa muscular de los animales. Cuando un atleta consume carne contaminada con residuos de esta sustancia, puede registrar concentraciones mínimas en un control antidopaje, generando un positivo involuntario.
Durante el proceso, Barreiro Reyes, Urrea y Huertas del Pino aportaron documentación, análisis complementarios y detalles sobre su alimentación durante el torneo. Expertos científicos evaluaron los niveles detectados y determinaron que eran consistentes con un escenario de contaminación alimentaria y no con dopaje deliberado.
Para los jugadores, la resolución representa no solo el fin de un proceso complejo, sino también la posibilidad de retomar sus carreras con su reputación intacta.


