En Benglish tenemos un programa para entrenadores de tenis en el que puedes aprender inglés en menos de un año: Clic aquí
Alexander Zverev se convirtió en el primer finalista del US Open 2026; el alemán, campeón de Roland Garros y finalista de Wimbledon en esta temporada, aseguró su lugar en el partido por el título tras imponerse al ruso Karen Khachanov por 6-3, 7-6(7) y 7-6(6) en una llave de semifinales marcada por la potencia de ambos servicios y la sangre fría del primer preclasificado en el ‘major’ neoyorquino.
Zverev se llevó el primer set gracias a un solitario quiebre a la altura del octavo game, acto seguido con gran solidez al saque ratificó la ruptura para tomar la delantera. Sin embargo, Khachanov elevó su nivel en los dos parciales siguientes, recuperando incluso un quiebre en el segundo, llevando ambos hasta el desempate gracias a su sólido servicio y agresividad desde el fondo de la cancha.
En los dos tie-breaks apareció la mejor versión del alemán. Primero salió bien librado de un cierre cargado de tensión para quedarse con el segundo parcial; en el tercero, remontó un inicio complicado, salvando dos set points, uno con el servicio del ruso, para cerrar el encuentro, frustrando el sueño del Khachanov de alcanzar su primera final de Grand Slam.
Con este triunfo, el alemán disputará su segunda final en Flushing Meadows, seis años después de aquella dolorosa derrota ante Dominic Thiem en 2020, cuando dejó escapar una ventaja de dos sets. Ahora tendrá una nueva oportunidad de levantar el trofeo neoyorquino y conquistar su segundo título de Grand Slam.
La victoria confirma la extraordinaria campaña de Zverev, quien este año alcanzó las semifinales en los cuatro Grand Slams, ganó su primer grande en Roland Garros y ya suma 52 victorias en la temporada, la cifra más alta del circuito ATP en 2026, sacándole ocho triunfos de ventaja al italiano Jannik Sinner, quien lleva 44.
En la final del domingo buscará cerrar una temporada memorable en torneos Grand Slam, frente al ganador del duelo entre los estadounidenses Ben Shelton y Frances Tiafoe, con la ilusión de convertir el US Open en el broche de oro de un año que ya figura entre los mejores de su carrera.


