El tenis tiene la capacidad de fabricar héroes en cuestión de horas. En la arcilla de la cancha Suzanne-Lenglen, el joven francés Moise Kouame escribió uno de esos capítulos que quedan grabados en la memoria colectiva de Roland Garros. Su victoria sobre el paraguayo Adolfo Daniel Vallejo en la segunda ronda de la edición 2026 fue mucho más que un triunfo, puede que sea el nacimiento oficial de una nueva estrella.
El marcador final fue 6-3, 7-5, 3-6, 2-6 y 7-6(8) en un partido de un poco menos de cinco horas de duración y que mantuvo a París en vilo hasta el último punto. Con apenas 17 años y ubicado fuera del top-300 del ranking ATP, Kouame llegó al torneo como invitado de la organización, y de a poco su nombre empieza a tomar peso, recordando que en primera ronda sorprendió al veterano croata Marin Cilic, despachándolo en sets corridos.
El partido empezó con dominio para el jugador local, quien ganó los dos primeros sets, pero Vallejo no dio el brazo a torcer y se quedó con los siguientes parciales, forzando un quinto y definitivo set. Todo apuntaba a la remontada del guaraní, quien sirvió para partido 5-3, pero el puberto francés jamás dejó de creer y empujado por una multitud ensordecedora, recuperó el quiebre y llevó el desenlace a un super tie-break inolvidable, donde encontró el coraje para quedarse con la victoria.
Este triunfo le permitió a Kouame convertirse en el quinto tenista más joven en acceder a la tercera ronda del Grand Slam parisino en la Era Abierta, luego de Michel Chang, Kent Carlsson, John Alexander y Bjorn Borg.
En busca de los cuartos de final, el nuevo ídolo de los franceses se medirá al descansado chileno Alejandro Tabilo, quien avanzó a la tercera ronda sin necesidad de jugar, debido al retiro del monegasco Valentin Vacheror. ¿Dejará por fuera a otro suramericano?


