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Ben Shelton convirtió su debut en el ATP 500 de Basilea en una exhibición de aces. El estadounidense necesitó tres tie-breaks para superar a su compatriota Aleksandar Kovacevic por 6-7(4), 7-6(3) y 7-6(4), en un partido de dos horas y 38 minutos en el que disparó 44 saques directos y salvó los cuatro puntos de quiebre que enfrentó. Ninguno de los dos jugadores perdió su servicio.
La cifra tiene una dimensión histórica, pues Shelton igualó la tercera mejor marca de aces en un partido ATP al mejor de tres sets desde 1991. Solamente lo superan Milos Raonic, con 47 en Queen’s 2024, e Ivo Karlovic, con 45 en Halle 2015. El estadounidense comparte ese registro de 44 con otros grandes sacadores como John Isner, Nick Kyrgios y Reilly Opelka.
Sin embargo, detrás de semejante registro hay un cambio técnico que merece atención. Shelton reveló que viene trabajando en ajustes a su servicio durante la gira bajo techo, con un objetivo que va más allá de alcanzar velocidades impresionantes, ya que le apunta los lugares precisos de la zona de saque en vez de obsesionarse con la velocidad que marca el radar. El estadounidense explicó que simplificó el movimiento, buscando una acción más natural y un lanzamiento de pelota más preciso.
La apuesta parece dar resultados. El N.º 4 del ranking ATP comenzó en Basilea con una victoria que lo mantiene en carrera por su quinto título de la temporada y le permite seguir afinando su juego de cara a las ATP Finals de Turín. Su siguiente desafío será el suizo Jerome Kym, ante quien intentará demostrar que los 44 aces no fueron solamente una actuación excepcional, sino una señal de que su principal arma está evolucionando.

