Un partidazo fue el que protagonizaron el argentino Marco Trungelliti y el español Daniel Mérida en la primera ronda del ATP Masters 1000 Madrid (España). El duelo se resolvió a favor del local, quien se impuso por 6-4, 1-6 y 7-6(6), salvando dos bolas para partido en el duodécimo game del tercer set, cuando su rival servía 40-15; sin embargo, en el desarrollo del partido hubo momentos de tensión, pues el argentino se encaró con la grada.
Según ha informado el periodista Alberto Arauz de la Cadena COPE, el incidente se ha producido cuando el ambiente se ha vuelto ensordecedor, lo que impedía el desarrollo normal del juego. Además, indicó que dos aficionados acudieron al escenario con una bocina y un silbato, lo que produjo el disgusto del argentino.
“Hemos vivido un ambiente un poco especial. Los partidos del tenis al final no suelen ser tan al límite. Ha habido un momento que se ha parado porque alguien del público le ha dicho algo, él ha respondido. Entonces al final se ha calentado un poco entre los dos, pero no he llegado a escuchar lo que se han dicho, aunque sí que es verdad que se ha calentado un poco de más”, fueron las palabras de Mérida en rueda de prensa al momento de ser consultado por lo acontecido.
Lo ocurrido en Madrid no es un caso aislado, sino parte de una tendencia en la que ciertos comportamientos del público parecen desdibujar las normas tradicionales del tenis. La búsqueda de un ambiente más efusivo, similar al de otros deportes, convive con la necesidad de preservar condiciones justas de competencia. Esto plantea desafíos tanto para los organizadores como para las autoridades del circuito.
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