Naomi Osaka acaparó todas las miradas en su estreno en el Abierto de Australia 2026 antes incluso de golpear la primera pelota. La tenista japonesa protagonizó una entrada a la Rod Laver Arena tan sorprendente como enigmática, generando un gran revuelo entre el público y en las redes sociales del torneo, que no tardaron en calificar el momento como “icónico”.
Con un atuendo poco convencional, Osaka añadió un componente artístico a su aparición en pista. Un llamativo sombrero con un velo colgante y un paraguas formaron parte de una puesta en escena cuidadosamente diseñada, que dejó al público sin palabras y reforzó la imagen de una jugadora capaz de expresarse más allá del tenis. Así, la japonesa convirtió su debut en Melbourne en una declaración de intenciones, aportando un toque de originalidad y sorpresa al primer Grand Slam de la temporada.


