Este año, se cumplirá una década de la última edición en que el vigente campeón defendió su corona con éxito en Flushing Meadows.
Como cada mes de septiembre, Nueva York será la ciudad encargada de albergar el último Grand Slam del año. Pasó el Australian Open con la segunda coronación consecutiva de Roger Federer, culminó una nueva edición de Roland Garros con Rafael Nadal levantando su undécimo trofeo en París -segundo al hilo- y, hace poco más de un mes, se bajó el telón de Wimbledon con Novak Djokovic retornando a la élite. Este año, el actual Nº1 del mundo intentará cortar una racha de nueve temporadas sin que el vigente campeón del US Open defienda su trono en el Arthur Ashe.
Los tres primeros majors del calendario ATP han visto al suizo, al español y al serbio consagrarse en repetidas ocasiones e, incluso, en años consecutivos. Desde 2008 hasta la fecha, en Melbourne, Djokovic y Federer defendieron con éxito su condición de campeones; el serbio, campeón en 2011, revalidó su corona en 2012 y 2013, mientras el helvético hizo lo propio en enero de este año, derrotando a Marin Cilic.
El fenómeno Nadal en la capital francesa es tan asombroso como admirable. De las últimas once ediciones de Roland Garros, el mallorquín se ha llevado el trofeo en ocho ocasiones y ha repetido título en cinco de ellas. Campeonó en 2010 -luego del título de Federer ante Soderling en 2009- y defendió su cetro en las ediciones de 2011, 2012, 2013 y 2014, para luego repetirlo en este 2018, tras haber retornado a la cima en 2017, cuando superó a Wawrinka.
El caso de Wimbledon es el que más se asemeja al del US Open, aunque, a lo largo de la última década, La Catedral sí ha visto a un mismo jugador festejando en años consecutivos. Precisamente fue ‘Nole’ -actual campeón- quien festejó por duplicado entre 2014 y 2015, con la particularidad de haber derrotado a Federer en ambas ediciones.
Pero la verdadera sequía de campeones defensores proviene de La Gran Manzana. Allí, ninguno de los jugadores que obtuvo el título, desde 2008 hasta hoy, pudo repetir al año siguiente; Roger Federer -campeón en 2008- estuvo cerca hilar un nuevo campeonato, pero sucumbió ante Del Potro al año siguiente; en 2010, el argentino padeció una serie de lesiones que le impidieron defender su corona y fue Nadal el campeón de aquella edición. Al igual que Roger en 2009, el ibérico accedió nuevamente a la final, pero en aquella ocasión fue Djokovic el encargado de destronarlo; sin embargo, el balcánico también fue víctima de la malaria, pues, tras haber llegado nuevamente al partido definitivo, cayó ante Murray en 2012.
El escocés arribó a Nueva York como defensor del título en 2013, pero su intención de obtener el bicampeonato se esfumó en cuartos de final por culpa de Wawrinka. El helvético también se quedó en el camino y fue Nadal quien se alzó con el último major de aquella temporada; no obstante, el mallorquín no acudió al certamen estadounidense en la edición del año posterior por culpa de una lesión y Cilic aprovechó para consagrarse por primera vez en su carrera como campeón de Grand Slam.
Doce meses más tarde, el croata alcanzó las semifinales, pero se cruzó con un Djokovic que a la postre se subiría a un trono que estuvo cerca de defender con éxito, de no haber caído en la definición del US Open 2016 ante Wawrinka, que, como le ocurrió a Del Potro (2009) y a Nadal (2014), las lesiones lo alejaron del circuito.
Para encontrar un campeón que haya defendido su cetro exitosamente, hay que remontarse hasta el 2008, año en el que Federer festejó su 5º título consecutivo en Flushing Meadows, ganándole a Murray en la final. Entre 2004 y aquel 2008, el hoy Nº2 del mundo monopolizó el US Open, pero tras haber caído ante Del Potro en la definición de 2009, seis jugadores distintos se anotaron en la lista de campeones en el major norteamericano.
[author image=»https://twitter.com/Marcelob11″ ]Marcelo Becerra Concha. Bogotano, 24 años. Comunicador Social y Periodista de la Universidad de La Sabana.[/author]